Al disminuir la venta de vehículos en un 60 por ciento, la adquisición de seguros de vida también ha llevado a cabo una desaceleración. Esto ha sido compensado por compañías que tenían la responsabilidad de asegurar a sus empleados, con seguro de vida y seguro médico. La venta de automóviles cayó en un 60 por ciento y esos nuevos vehículos están asegurados. En cuanto a los seguros de vida hay un deber de las empresas de ofrecer un seguro de vida a sus trabajadores. Expertos aseguran que el sector asegurador no ha pagado las consecuencias tanto de la crisis, si no por la política que posee el país.